¿Cómo elegir un hosting para desarrollos WordPress en 2022?

¿Cómo elegir un hosting para desarrollos WordPress en 2022? Lo explicamos

A menudo resulta complicado convencer a los propietarios de un negocio online la importancia que tiene su hosting en la rentabilidad de su web corporativa o su tienda online. Están tan acostumbrados a que las principales empresas de hosting ofrecen hosting gratuito con la compra de un dominio que vale 300 pesos al año o al revés, hostings por 20 pesos al mes en los que el dominio sale gratis, que cuando les dices que deben optar por un hosting que puede oscilar entre los 280 y los 500 pesos mensuales o más, se echan las manos a la cabeza e incluso desconfían de que les estés tomando el pelo. En este post explicaremos cómo elegir un hosting en 2020, empezando por las implicaciones que tiene el hosting en el rendimiento de una web, y continuando con los factores de una web que condicionan el tipo de hosting por el que deben optar.

 

¿En qué afecta el hosting que elijamos a nuestro negocio online?

Da igual que vendamos productos online o que nuestra web sirva para atraer formularios de solicitud de información: si nuestra web influye en nuestra facturación como empresa, necesita un hosting adecuado. ¿Pero por qué?

 

Número de usuarios que abandonan la web sin comprar ni solicitar información

El hosting afecta de forma directa a un parámetro que influye en el porcentaje de usuarios que terminan comprando online, enviando solicitudes de información o haciendo aquello que esperamos que hagan a través de nuestra web (globalmente llamado conversión): la experiencia de usuario.

Recordemos: una conversión web puede ser una llamada telefónica o un email para solicitar información que se hace porque el usuario ha visto el número o la dirección de email en la web, un formulario de contacto, una compra, una suscripción a un newsletter… Aquello que queramos que el usuario lleve a cabo en nuestra web, que puede ser más de un tipo de acción.

La experiencia de usuario es la percepción positiva o negativa que un usuario adquiere en una web. Y en esta percepción lo primero que impacta es la velocidad de carga de una web. Después pueden intervenir más factores que también la afecten, pero este es el fundamental, porque es lo que determina si un usuario empieza a navegar en una web, algo que le da una oportunidad de convencerlo de que haga una conversión, o que la abandone sin llevar a cabo ninguna interacción en ella, ni siquiera scroll para ver el contenido de la primera página que visita. Esto se llama tasa de rebote, y es una de las analíticas con las que se mide esa percepción positiva, la experiencia de usuario.

La tasa de rebote es muy alta en webs lentas. Y se considera una web lenta aquella que tarda más de 3 segundos en cargar. Sí, 3 segundos. Puede parecernos una exageración, pero está demostrado que más de la mitad de usuarios rebotan una web si tarda más. En otras palabras: estaremos perdiendo más de la mitad de usuarios que potencialmente pueden convertirse en clientes.

A está proporción de usuarios que se van al instante, tenemos que sumar los que inicialmente tienen la paciencia de esperar a que la web cargue pero después de un par de clicks dentro de la web dejan de tenerla. En este caso tampoco harán una conversión.

La explicación de este comportamiento de los usuarios es simple. Como usuarios estamos acostumbrados a visitar muchas webs al día y a invertir poco tiempo en ellas (excepto redes sociales, por ejemplo). Por eso, si una web no nos ofrece lo que buscamos en tiempo récord, con una carga rápida y con una información inédita, relevante y útil, volver atrás y probar con otra nos resulta muy fácil, con uno o dos clicks.

La experiencia de usuario, en la que como decimos influye la velocidad de carga, no sólo impacta en los usuarios que abandonan una web sin hacer ninguna conversión. También lo hace en el SEO (posicionamiento en Google), es decir, en el número de usuarios que llegan a la web. Si nuestra web va a tener menos visibilidad y de los usuarios que llegan a ella muchos la van a abandonar, la tasa de conversión potencial se ve afectada dos veces. Imaginemos si, además, estamos haciendo una campaña de publicidad en Google, Facebook, Instagram, etc.: estaremos pagando un elevado volumen de clicks que, de antemano, sabemos que van a ir a la basura.

Esto es porque Google procura cada vez más ofrecer en su ranking una clasificación que responda al servicio que una web da al usuario. Por eso la velocidad de la web y otras analíticas derivadas como el tiempo que invierte un usuario en una web (poco si el usuario la abandona en seguida), entre otras, tienen una gran importancia en su algoritmo. Lo hemos comprobado comparando el número de palabras clave de una web en primera página de Google y su tráfico de visitas antes y después de cambiar a un hosting de alta velocidad.

Como hemos dicho, hay otros parámetros que influyen en la experiencia de usuario además de la velocidad de carga, por lo que a veces un hosting rápido no será suficiente para potenciar la conversión y el SEO: también influyen los contenidos (se puede encontrar más información sobre los contenidos que debe tener una web en este post), el diseño y la estructura de la web, entre otros.

Una web, por lo tanto, debe cargar idealmente en uno o dos segundos.

¡Ojo! Incluso el mejor hosting no reducirá el tiempo de carga a 1-2 segundos a cierto tipo de webs: el tiempo de carga también tiene que ver con cómo está construida una web. Si esta tiene un código o unos plugins que requieren que el hosting trabaje mucho (múltiples llamadas a una base de datos), por ejemplo, puede llegar a ser igual de lenta que una web mejor construida con un hosting de menores prestaciones. Básicamente es como si recurres a un automóvil rápido pero le enganchas un remolque.

Mantenimiento de nuestra web actualizada

Una web debe estar permanentemente actualizada para evitar fallos e incluso agujeros de seguridad. Esto significa actualizar WordPress, PHP (el tipo de lenguaje con el que está hecho WordPress), base de datos (donde se encuentran las páginas hechas desde WordPress), actualizar la plantilla (y depurar código si esta actualización lo requiere), tener instalados plugins fiables y actualizarlos (a menudo pagando una cuota) cada vez que el proveedor publique una nueva versión, etc.

En cada actualización es importante o bien hacer una copia de la web en paralelo y probarla primero en esa copia para después colgarla en vez de la web actual, o bien por lo menos contar con una copia de seguridad reciente, que suele hacer el hosting si tiene esta opción, para poderla restaurar en vez de la web actual si la actualización da error. Esto suele ser especialmente necesario en caso de webs con muchos plugins, y con plugins que hagan depender toda la funcionalidad de la web, como WooCommerce (en tiendas online) y plugins de traducción a otros idiomas (como WPML).

Muchos hostings no cuentan con copias de seguridad periódicas (algunos ni siquiera las ofrecen y otros las hacen una vez al mes o a la semana, algo insuficiente si nuestra web cuenta con cambios cada día -compras, formularios, etc.-), y muy pocos ofrecen un sistema para restaurar copias de seguridad que sea sencillo o se encargan ellos de hacerlo.

Hay muchos negocios que han tenido serios problemas con su web que han derivado en una mala imagen ante sus clientes y sobrecostes por no contar con un hosting que haga copias de seguridad recientes o por no ofrecer soporte de resubida o forma de hacerlo fácilmente uno mismo.

 

Seguridad ante virus y caídas del servidor

La mayoría de planes comerciales de hosting son en servidores compartidos. Esto quiere decir que la empresa de hosting aloja nuestra web en servidores en los que aloja otras webs. Esto significa que cualquier problema que tenga una web alojada en el mismo servidor puede afectar a la nuestra, como ataques de virus que o bien afecten al funcionamiento de la web o directamente hagan caer el servidor o carga lenta porque otra web del mismo servidor acapara todos los recursos (porque tiene tráfico de visitas mayor, porque tiene más plugins instalados, etc.). Ante esto, las empresas de hosting no se suelen hacer responsables. De nuevo, es importante saber que cuentan con copias de seguridad periódicas para restaurarlas si no es posible recuperar la versión actual y un soporte que las resuba o una forma fácil de hacerlo nosotros.

No es la primera vez que una web afectada por un problema generado por otra en el mismo servidor debe desarrollar su web desde cero porque le ha sido imposible deshacerse de un virus en su base de datos que, por ejemplo, haya borrado gran parte de sus archivos web.

Por esto lo ideal es contratar un plan de hosting que sea dedicado, es decir, que nuestra web sea la única en el servidor. También hay una opción intermedia, que es un VPS (Virtual Private Server o servidor virtual privado), que es un servidor que aloja muchas webs a la vez pero con un sistema de compartimentación que protege una web.

 

Comodidad en webs que estén en actualización continua

Un buen hosting puede ofrecer un entorno de pruebas fácil de manejar, por medio de una clonación de nuestra web en la que poder llevar a cabo cambios sin que los usuarios los vean hasta que estén todos terminados. Esto es importante en webs que estén en constante actualización y ampliación de contenidos. Por ejemplo, si queremos retocar el diseño de una web, probablemente querremos que si alguien está conectado no vea las pruebas que se hacen sobre la marcha; preferiremos contar con un entorno que permita probar los cambios y publicarlos todos a la vez.

 

 

¿Cómo sé qué hosting necesita mi web?

Ya hemos dicho que es importante que nuestro hosting sea rápido, que ofrezca copias de seguridad periódicas, y que a ser posible ofrezca un entorno de pruebas. Pero seguramente muchos que están leyendo este post se preguntarán cómo saben si un hosting será rápido, o cada cuanto necesitarán una copia de seguridad, por ejemplo. O habrán leído en los planes de hosting conceptos como bases de datos MySQL, GB de almacenamiento, GB de transferencia, certificado SSL, PHP, o número de cuentas de correo.

 

Qué NO es importante en la mayor parte de casos (y se suele usar de gancho)

Para empezar, debemos saber que la mayor parte de hostings comerciales baratos ofrecen por defecto planes que NO son adecuados para webs de negocios. Lo podemos comprobar viendo lo que priorizan y lo que omiten. Suelen priorizar y usar como gancho prestaciones como:

  • Un elevado número de cuentas de correo: para empezar no es necesario y a menudo ni siquiera deseable almacenar el correo y los archivos web en un mismo hosting. Puedes usar una empresa para una cosa y otra para la otra. Esto suele ser lo que hacen empresas que tienen contratado el correo con Microsoft, por ejemplo, porque tienen centralizadas las licencias de Word, Outlook, Dropbox y almacenamiento en la nube en una sola cuota. En este caso no necesitaremos que la empresa de hosting web nos incluya cuentas de correo. Además, si somos PYMES a menudo no necesitaremos 10 cuentas como muchos ofrecen, bastará con menos y generar alias)
  • Un espacio en el servidor muy elevado (GB de almacenamiento): la mayor parte de webs ocupan muy poco espacio en un servidor, por lo que si nos ofrecen como gancho que tendremos 25GB de almacenamiento realmente no nos va a interesar. Sólo una web con muchísimos archivos (por ejemplo, un diario online) o con archivos muy pesados (que hay que evitar porque afectan al SEO -hay que optimizar imágenes para que ocupen poco espacio, por ejemplo-) necesitará un elevado espacio de almacenamiento.
  • Volumen de transferencia de datos muy elevado (GB de transferencia): sólo las webs con muchísimo tráfico (y sobre esto hay que ser realistas) o con archivos muy grandes (que no sólo afectan al espacio como acabamos de decir sino a la transferencia en caso de que sean descargables y preveamos que muchos usuarios lo hagan) necesitarán un elevado volumen de datos de transferencia. Si contratamos el correo vinculado al hosting web y contamos con varias cuentas entonces sí puede ser necesario un volumen elevado de transferencia, porque en ella se incluyen los datos que se transfieren al abrir y enviar correos. Godaddy explica en este post qué es el volumen de transferencia de datos.

Que SÍ es importante en la mayor parte de casos (y no se suele incluir en los planes normales)

Ya hemos visto que las empresas de hosting priorizan cosas que no son muy necesarias. Esto es porque son más baratas y sirven de gancho. En cambio las prestaciones más importantes son más caras y las ofrecen en segundo plano porque cuestan más de vender, ya que, como decíamos al principio, muchas empresas no comprenden su importancia. Algunas de estas prestaciones son:

    • Hosting dedicado o VPS: esto no se especifica de entrada, porque todos los hostings baratos, que son los que les interesa publicitar a las empresas de hosting, son compartidos. Hay que rebuscar entre sus planes profesionales para encontrar opciones de hosting dedicado. Suelen estar en secciones aparte. Obviamente si preguntamos siempre nos dirán que sus servidores son muy seguros y que un hosting dedicado no es imprescindible, pero por la cantidad de clientes que acuden a nosotros para que les salvemos su web de un fallo de seguridad ocasionado por otra web en un hosting compartido sabemos que estos errores no son remotos.
    • Cdmon, por ejemplo, ofrece hosting dedicado por 12 euros al mes (pagado anualmente) aquí. Ionos cuenta con este tipo de hosting por 24 euros al mes, como se puede ver aquí o VPS básico por 5 euros al mes, aquí Godaddy ofrece VPS por 17,99 euros al mes (4,99 euros si no necesitamos panel de control -opción que solo pueden permitirse los informáticos acostumbrados a gestionar servidores-). Hostalia cobra 11,21 euros al mes en un VPS. Nominalia tiene servidores dedicados desde 28 euros al mes y VPS por 7,50 euros, que se puede configurar aq.
    • Una memoria RAM suficiente: una web que esté traducida a varios idiomas, o que tenga una tienda online, o que tenga muchos plugins instalados, o que esté construida con una plantilla que no tenga el código depurado (aquí explicamos la diferencia entre webs con código limpio y webs hechas con plantillas) necesitará una memoria RAM suficiente que los planes baratos no ofrecen (suelen ser como máximo de 512MB). El mínimo suele ser 1GB o 4GB en caso de tiendas online que a su vez están en varios idiomas, pero hace falta un diagnóstico web para conocer los recursos de memoria que consume para decidir cuánta RAM necesita.
    • Una memoria RAM insuficiente para las características de la web hará ir más lenta una web e incluso podrá llegar a producir caídas, como ocurre, por ejemplo, con un ordenador que tiene muchos programas abiertos. Y como hemos explicado al principio, la velocidad de carga es fundamental en una web profesional.
    • Una RAM elevada suele ir vinculada a un hosting dedicado o VPS, por lo que si contratamos uno es muy probable que ya cuente con una buena memoria RAM. Eso es así porque en un hosting compartido donde todas las webs usan la misma RAM, ésta no puede ser tan elevada como para que parte o todas estas webs puedan disfrutarla. A veces, incluso ofrecen demasiada RAM para lo que se necesita, y esto encarece el precio de este tipo de planes. Lo ideal es un servidor dedicado que cuente con 1 a 4 GB, y así disfrutar de un precio intermedio, pero esto no suele ocurrir. Se va de un extremo al otro.
    • Los servidores dedicados de Cdmon cuentan con 16 GB de RAM, por ejemplo. Los VPS de Godaddy ofrecen 4GB de RAM y en Ionos ofrecen 2GB.
    • Certificado SSL (https): aunque resulte increíble, todavía existen hosting que cobran aparte la instalación del certificado SSL, que acredita que el sitio web es seguro. Esto es fundamental en una web, porque los usuarios ya suelen desconfiar de las webs que no tienen el típico candado al lado de la barra de dirección y el mismo Google penaliza que una web no lo tenga en su posicionamiento. Esto se englobaría en los factores que miden la experiencia de usuario que explicábamos, además de la velocidad de carga. Debemos elegir hostings que tengan esta opción, y si no es así, contar con que tendremos que añadir el precio de su inclusión a nuestro presupuesto.
    • PHP permanentemente actualizado: muchos hosting cuentan con versiones de PHP (el lenguaje que usa WordPress) desfasadas. Si, por ejemplo, nuestra web usa PHP7 y el hosting ofrece PHP5 podemos vernos en problemas, porque esto afecta a la seguridad de la web y a la velocidad de carga. Debemos asegurarnos de que el hosting ofrece la versión de PHP que usa nuestra web. Algunos lo hacen con coste aparte.
    • Copias de seguridad periódicas: no todas las webs necesitarán copias de seguridad diarias (aunque por experiencia sabemos que en alguna ocasión todas las webs necesitan recorrer a la copia más reciente, y contar con la del día anterior les ha supuesto una gran ventaja), pero por lo menos será necesario que cuenten con una semanal o mensual, dependiendo de la periodicidad con la que actualicen contenidos (posts en el blog, cambios en la web, formularios en caso de que se almacenen en la web, etc.)

 

¿Qué más tener en cuenta para elegir un hosting web?

Hay otros factores a tener en cuenta a la hora de contratar un hosting, y algunos de ellos sólo los podremos conocer mirando opiniones de los usuarios por internet o con demostraciones gratuitas (por ejemplo, planes con garantía de cancelación y devolución de dinero). Algunos ejemplos son:

Un buen soporte técnico: una web profesional puede necesitar consultar al servicio técnico de su hosting varias veces al año, por lo que es fundamental que sea rápido y efectivo. No siempre es necesario que sea vía telefónica, por ejemplo. Muchos hostings atienden muy satisfactoriamente vía chat, como Arsys, o vía ticket (envío de incidencias a través de email o formulario dentro del panel de usuario). La mayoría de hostings comerciales más conocidos, baratos o no, ofrecen un servicio técnico satisfactorio.

Panel de control fácil de usar: las empresas de hosting suelen ofrecer para gestionar el hosting o bien una herramienta conocida llamada cpanel o bien un entorno propio. Cpanel puede ser una buena opción para quienes lo han usado anteriormente, pero muchos cuentan con su propio panel que suele requerir tiempo para averiguar su funcionamiento y muchas veces son auténticos jeroglíficos. De hecho en algunos casos los desarrolladores de una web cobran aparte la subida al hosting cuando la terminan si el cliente ha contratado empresas de hosting con paneles de control complejos que requieren de una elevada inversión de tiempo. Hay opciones de hosting que, incluso, no cuentan con panel de control, por lo que hay que ser un especialista para manejarlo.

Migración gratuita: muchos hostings ofrecen migración gratuita, algo que es interesante a la hora de plantearse contratar un hosting. Pero hay que tener en cuenta que algunos no hacen ellos la migración, sino que guían a sus clientes para hacerla vía telefónica u otro soporte, por lo que si tenemos dificultades para hacerlo, deberemos terminar por recorrer a un servicio de migración profesional.

Entornos de seguridad reforzados: es importante que un hosting ofrezca protección extra antivirus y anti hackers.